
Cienfuegos, 19 may (ACN) En estos tiempos de la COVID-19, los más de cinco mil habitantes de las montañas, en la provincia de Cienfuegos, fueron beneficiados con las tributaciones de alimentos, a pesar de los complejos encadenamientos del transporte hacia esas áreas de difícil acceso.
Yosvany Pérez González, coordinador de la producción de alimentos en el Poder Popular de Cumanayagua, declaró a la ACN que al eliminarse la transportación de pasajeros, las personas no pudieron bajar a la ciudad a adquirir productos de primera necesidad, por ello entidades como Comercio, Transporte, y Acopio, entre otras, debieron asumir todos los suministros hacia esa zona.
En toda el área del conocido Plan Turquino contamos con 29 bodegas y dos centros recreativos, a los cuales abastecer, por ello para subir la canasta básica nos auxiliamos con la base de carga municipal y con los enrutamientos establecidos, como el camión de Acopio que tiene doble tracción y puede subir mejor las lomas más empinadas, explicó el directivo.
Agregó que ese vehículo automotor sube todos los jueves por la comunidad de Cuatro Vientos y los viernes por Crucesitas, en un recorrido a toda la montaña, así que lleva productos alimenticios desde el llano y reparte por todo el lomerío.
Al regreso, ese camión baja con todas las producciones agrícolas producidas en la serranía, desde plátano fruta, en la cual la montaña es un emporio; de la col muy abundante en el consejo popular de Cuatro Vientos; del tomate y otras hortalizas en Crucecitas, además de otros renglones obtenidos por los campesinos, y recogidos a su paso mediante el llamado plan Bibijagua.
Es así que la montaña nutre a la ciudad y la urbe aporta a los montañeses aquellos recursos que no se pueden obtener en las alturas, tales como el módulo de aseo de jabón, detergente y pasta dental asignado por la red de comercio y distribuido a las bodegas del Plan Turquino, según la composición de los núcleos, además de los cárnicos, añadió.
También en las lomas cienfuegueras, hay dos programas del Sistema de Atención a la Familia, uno en El Naranjo para 12 personas y el otro en Crucecitas favorece a cinco adultos mayores, a todos se les lleva a sus casas los alimentos, indicó.
Pérez González sostuvo que se les vendió a los adultos mayores con más de 65 años un módulo de viandas y un paquete de Caldosín, una oferta de mucha aceptación entre los cienfuegueros.
En cuanto a los renglones de aseo y otros surtidos vitales, que entran por la red de tiendas en divisa, la corporación CIMEX dispone de cuatro puntos, ubicados en los asentamientos más importantes de las montañas: El Sopapo, Cuatro Vientos, El Nicho y Crucesitas.
A su vez, esas tiendas destinan parte de la mercancía para prestar servicios a un grupo de sitios más pequeños; por ejemplo, El Sopapo atiende a Sabanita, Mayarí, Minas Uno y Naranjo.
Un enclave privilegiado, dijo, es el Hospital rural de San Blas, no solo porque es un centro donde confluye la atención médica por excelencia de los serranos, sino porque allí está enclavado el hospital materno, donde ingresan a las embarazadas desde pocos meses de gestación debido al riesgo geográfico.
Hacia esa institución de la salud las cooperativas cercanas tributan viandas, hortalizas, vegetales y frutas, además de donativos de los campesinos, un estilo solidario que se ha incrementado por estos tiempos de coronavirus.
El resto de los alimentos y productos de aseo les llega al hospital por el propio encadenamiento del transporte de carga municipal.








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