All for Joomla The Word of Web Design

Se ha alertado hasta la saciedad que entre las conductas más efectivas contra el nuevo coronavirus figuran permanecer en casa, evitar las aglomeraciones y mantener un metro y medio de distancia entre personas, pero en algunas viviendas cubanas se juega hoy dominó en la sala o el portal.

Cuando el cuatro de abril de 2019, desde la entrañable tierra de Birán, la Unión de Jóvenes Comunistas convocó a su XI Congreso, muy lejos estábamos todos de imaginar esta hecatombe planetaria que nos ha trastocado la vida y obligado a hacer cambios y dejar en suspenso incontables proyectos y quehaceres.

El cinco de abril de 1895 murió víctima de la tuberculosis el Mayor General José Guillermo Moncada Veranes, en un campamento mambí cerca de Alto Songo, en la región oriental de Cuba.

Me pide agua y cuando regreso ya no me sorprende encontrármelo en la silla, frente a la computadora, es una de sus estrategias para levantarme y ponerse a insertar, por lo general, números entre las palabras de mi nota en construcción.

En estas últimas noches de noticias abrumadoras, donde se rompe el silencio con los aplausos, cada vez más, de los vecinos para reconocer a quienes con batas blancas, mascarillas, guantes y gorros, vigilan un ventilador mecánico, conducen una camilla, entregan el alimento o limpian los pasillos, un vecino desde su balcón gritó: aplaudo también por los periodistas.

Cuando pase la pandemia del nuevo coronavirus y la humanidad se recupere, conoceremos con exactitud las bajas que causó entre artistas, músicos, cineastas, diseñadores, deportistas, exitosos empresarios y personalidades de la política o las ciencias, pues nadie es inmune.

El próximo cuatro de abril Holguín cumple los 300 años de su fundación como pueblo, que coincide con el traslado y edificación en el sitio de una iglesia donde se ofició la primera misa en igual fecha de 1720, a partir del cual se llamaría San Isidoro de Holguín, a iniciativa del gobernador de Bayamo, Bartolomé Silva y Tamayo.

Bajo el nombre de Unión de Pioneros de Cuba (UPC) se fundó el cuatro de abril de 1961 una de las organizaciones más emblemáticas y trascendentes de la historia de la Revolución, dedicada en lo esencial a promover el amor por el saber y fomentar valores éticos, raigales y patrióticos, entre los niños y adolescentes del país.

Son cubanos. No les tocó la hazaña mambisa, ni la de las luchas estudiantes de los años de la primera mitad del pasado siglo, ni la de la década de los años 50, ni la lucha en las serranías, ni Girón , ni la campaña de alfabetización , ni la Crisis de Octubre , ni Angola, y muchos apenas nacían en el peor período de la economía cubana en los años 90 de fin de siglo, el Período Especial.

Hoy es aún mayor la experiencia de Liliana María Gomila Suárez, técnica en Enfermería del Hospital Clínico Quirúrgico Amalia Simoni, de la ciudad de Camagüey, quien fue la única mujer en integrar el equipo de ocho profesionales de la salud que atendió al primer enfermo de la COVID-19 en el territorio.

Una pequeña goleta con el nombre de Honor en su proa y las velas abultadas por la tormenta se dirigía a toda velocidad el primero de abril de 1895 hacia la costa y la desembocadura del río Duaba, cerca de la ciudad de Baracoa.

No son pocas las mujeres que después de los 48 años son incomprendidas por los miembros de su familia, los cuales refieren que ellas se volvieron más peleonas, porque todo les molesta, les irrita, sin “motivo alguno”.

Dicen que en la vida las metamorfosis deben ser como la de una mariposa, pues la oruga después de una larga espera encarna la más sorprendente de las transformaciones de la madre naturaleza.

El cubano se parece mucho al Tocororo, el ave nacional de su país, sobre todo porque siente que si está encerrado muere. En los últimos días en que quedarse en casa constituye una de las vías más efectivas para frenar la expansión de la Covid-19, los Tocororos de la Isla han aprendido, o al menos, intentan ir contra su naturaleza.

El mar Caribe, al sur de Cuba, se aprecia tranquilo, el huracán es Ciénaga de Zapata adentro en esta oportunidad, pues aunque reinen el buen tiempo y altas temperaturas, la pandemia que azota al mundo es como un ciclón que mantiene en vilo hasta al más incauto de los mortales.

Numerosos estudios confirman que la eficacia de un descubrimiento o una tecnología se puede demostrar en laboratorios o en ensayos clínicos, pero la efectividad, que es su verdadera razón de ser, solo se puede comprobar en la práctica médica y en su dimensión social.

Más artículos...

Subcategorías