Sin límites para los sueños

 1012-sin-limites2.jpg

 

La Habana, 10 dic (ACN) Muchos aún la recuerdan en sus actuaciones junto a la compañía de teatro infantil La Colmenita encarnando a la abeja reina de La cucarachita Martina o al ingenioso Meñique; Mabel Cedeño es su nombre, y para quienes la conocen, con mencionarlo bastaría para resumir los conceptos más profundos de superación personal.

Su vida es la negación absoluta de la palabra discapacidad; para ella no existen límites, ni los de naturaleza física, a causa de la osteogénesis imperfecta con descalcificación en los huesos que padece, ni los sociales que todavía pudieran reptar entre conciencias reducidas.

Me siento muy afortunada de vivir en un país donde todos tenemos el mismo derecho y la misma posibilidad de participación, de tomar decisiones, apropiarnos de todas las herramientas y recursos que nos permiten el enriquecimiento espiritual y humano, afirma quien hoy ostenta dos títulos universitarios: uno en Psicología y otro en la especialidad de Instructor de Arte.

A propósito de celebrarse este jueves el Día de los Derechos Humanos, asegura disfrutar de la realidad cubana, donde "no hay límites que nos detengan ni pautas en el camino para lograr nuestros sueños; al contrario, hay oportunidades que nos hacen cada día mucho más grandes como seres humanos".

Hoy Mabel es la coordinadora general del grupo de ayuda psicológica del programa nacional de acompañamiento a personas en tiempos de COVID-19, un proyecto bajo la dirección de la Sociedad Cubana de Psicología.

Al respecto, asegura sentirse más protagonista que nunca de la lucha por la inclusión social, porque "estoy representando a un grupo de especialistas que hemos asumido estar al lado de las personas en estos momentos tan difíciles", confiesa.

En su opinión, la pandemia también nos ha hecho más sensibles y entregados y ha permitido valorar lo que es esencialmente humano y verdadero; además califica al grupo de ayuda como una oportunidad de descubrimiento de las potencialidades individuales de los miembros.

Luego de licenciarse en el Instituto Pedagógico Enrique José Varona, decidió emprender su segunda carrera en Psicología, la cual –afirma-- ha asumido con pasión, pues le permite enriquecer sus habilidades como instructora, en función de llevar el teatro a la vida de niños, adolescentes y jóvenes, así como a sus familias, para potenciar en ellos conductas saludables en beneficio de su salud mental.

Y es que su vida está repleta de satisfacciones, entre ellas la de ser líder del proyecto de teatro infantil comunitario Raíces del Caguairán, en el capitalino municipio de Boyeros.

Para ella, el teatro es el medio ideal para compartir con los actores y actrices mecanismos de afrontamiento ante las problemáticas de la vida y fomentarles un sentido de la existencia más positivo y optimista.

Su relación con la actuación comenzó cuando estudiaba en la Escuela Especial Solidaridad con Panamá, hasta donde llegó el director de La Colmenita, Carlos Alberto Cremata Malberti, para convocar a los pequeños a que participaran en el evento Pedagogía 1999.

Como una de las seleccionadas, Mabel fue parte del intercambio entre la compañía y estudiantes de la institución para lograr otra expresión de la inclusión desde la práctica del arte, que unió a niños con capacidades diferentes en una tarea común, lo cual le permitió descubrir su vocación y entender el teatro como herramienta para la transformación de las conciencias y la propia vida individual.

Múltiples han sido las acciones y proyectos encaminados por Cuba para alcanzar la inclusión y el respeto a la diversidad, así como resaltar las potencialidades de cada ser humano y estimular la participación plena de todos, asevera.

No obstante, recuerda, el tema de los derechos con la mirada orientada a las capacidades diferentes es una tarea de cada ciudadano, con base en el respeto y el conocimiento de la propia voluntad humana, a la aceptación y a la autovaloración de nosotros mismos como miembros de la sociedad.

Creo que sí hay mucho más por hacer, enfatiza, y podemos seguir trazándonos metas y fijando expectativas, pensando en ambiciosos proyectos de vida, sobre todo en función de la conciencia colectiva, en una postura de respeto a la singularidad y a la subjetividad de cada ser humano.

1012-sin-limites.jpg

1012-sin-limites3.jpg

 

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio


Código de seguridad
Refescar