¿Se puede evaluar la respuesta de un gobierno ante la COVID-19?

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La Habana, 1 may (ACN) El tablero interactivo Covid19CubaData ha agregado a sus funcionalidades un gráfico que muestra los datos de un índice creado por la Universidad de Oxford para seguir la respuesta de los gobiernos ante la pandemia.

El Oxford COVID-19 Government Response Tracker (OxCGRT) recopila sistemáticamente información sobre varias respuestas de política común que los gobiernos han tomado, califica la rigurosidad de tales medidas y agrega estos puntajes en un índice de rigurosidad común.

Esta herramienta tiene como objetivo rastrear y comparar respuestas de políticas en todo el mundo, de manera rigurosa y consistente, así que un equipo de más de cien estudiantes y personal de la Universidad de Oxford ha recopilado los datos de fuentes públicas de todas partes del mundo.

Según los creadores de la herramienta, la información sistemática sobre qué gobiernos han tomado qué medidas, y cuándo, puede ayudar a los decisores y a los ciudadanos a comprender la solidez de las respuestas gubernamentales de una manera consistente, ayudando a los esfuerzos para combatir la pandemia.

De esta recopilación surge el Oxford Strigency Index, o sea, el índice que recopila información disponible públicamente sobre 17 indicadores de respuestas gubernamentales y que acaba de ser actualizado el día 29 de abril.

La suma de la máxima evaluación de nueve de esas medidas suma 100 puntos, así que, por ejemplo, si una medida habitual en todos los países ha sido el cierre de las escuelas, el indicador otorga 0 puntos a la nación que no la haya tomado, un punto a quien ha recomendado el cierre pero no lo ha llevado a cabo, dos puntos a quienes han cerrado algunos niveles (solo la escuela primaria, o solo la educación pública, manteniendo la privada) y tres, el máximo, a quienes hayan hecho cierre total de todas las enseñanzas.

Así, los países sumarán puntos en la medida en que la toma de decisiones haya sido rigurosa, y mientras más cercano sea su número a 100, mayor cantidad de medidas se han tomado.

Ocho de los indicadores están agrupados alrededor de la política (C1-C8) y registran información sobre las políticas de contención y cierre, tales como el cierre de escuelas y restricciones de movimiento.

Cuatro indicadores (E1-E4) reconocen políticas económicas, como el apoyo a los ingresos de los ciudadanos o la provisión de ayuda extranjera, y cinco (H1-H5) examinan políticas del sistema de salud, como el régimen de pruebas COVID-19 o inversiones de emergencia en atención médica.

Sin embargo, el doctor Yudivián Almeida, profesor de la Facultad de Matemática y Computación de la Universidad de La Habana y creador de Covid19Cubadata, alerta sobre la importancia de seguir en el tiempo estas medidas, pues algunos países podrían sumar los mismos puntos, pero no mostrar iguales números de infectados o fallecidos.

¿Cuál es la razón de esas diferencias? No es lo mismo tomar medidas al principio de la pandemia que al día 30, como no es igual tomar acciones con 100 infectados que con miles.

Además, algunas medidas son más determinantes que otras y, aunque esto pueda depender del contexto, las relacionadas con la contención y el cierre son medidas que aconsejablemente debieron tomarse al principio del brote de la enfermedad en cada país.

Por esta misma razón, los creadores de la herramienta advierten que este índice simplemente registra el número y la rigurosidad de las políticas gubernamentales, y no debe interpretarse como puntuar la idoneidad o efectividad de la respuesta de un país, ya que una posición más alta en el Índice de rigurosidad no significa necesariamente que la respuesta de un país sea mejor que otras más bajas en el índice.

Después de la actualización de la herramienta, que ocurrió este 29 de abril, Cuba tiene un índice de 83.07/100, y en el tiempo se encuentra en su día 50 de la pandemia, con casos superiores a los mil, pero aún no cercanos a los diez mil.

Si se compara con algunas naciones se pueden notar la relevancia de las medidas tomadas en cada caso y en cada momento.

Por ejemplo, China, donde se registró por primera vez la enfermedad, tiene un índice de 56.5. Sin embargo, esa nación ha logrado contener el brote y ya empezó paulatinamente la vuelta a sus actividades normales, lo que denota que, aunque no ha tomado todas las medidas, sí ha tenido en cuenta las más relevantes.

Al ser este el primer país en enfrentarse a la COVID-19, sus gobernantes tuvieron que aprender sobre la marcha, mientras el resto del mundo observa hoy de sus experiencias, allí las decisiones se tomaron por primera vez.

En número, Estados Unidos está cercano a China: su índice de Oxford es de 52.91, pero el foco de la pandemia se ha desplazado a la nación americana y las cifras de contagio y muerte aumentan a diario, lamentablemente.

Parece, en este caso, que el número sí importa, además del tiempo recorrido, pues Estados Unidos no solo ha tomado pocas medidas, como el índice lo indica, sino que estas han sido poco poderosas y tardías.

La experiencia de Italia y España demuestra que el factor temporal es relevante: la respuesta de sus gobiernos está valorada en 94.58 y 89.41 respectivamente, pero sabemos que ambas naciones han sido fuertemente golpeadas por el nuevo coronavirus, de manera que por un tiempo Italia fue el epicentro de la pandemia y decenas de miles de los habitantes de las dos naciones europeas murieron.

En un contexto más cercano, tenemos a Honduras, que reportó sus primeros casos el 11 de marzo, la misma fecha en que Cuba se sumó a la larga lista de países afectados.

Desde el primer momento la nación latinoamericana decretó la cuarentena, y pese a no ser un país de grandes recursos, han seguido el consejo de lo bien hecho, pues el índice de Oxford los premia con una evaluación de 100 puntos.

Ni siquiera Nueva Zelanda ha alcanzado ese puntaje; su promedio es de 88.09, si bien este país ha sido presentado por la Organización Mundial de la Salud como el modelo a seguir, ya que han tomado allí medidas de lo más severas, basados en el principio de que la curva no debe aplanarse, sino destruirse.

También en nuestro continente destaca Nicaragua, quien reporta menos casos que Cuba en el momento actual; sin embargo, no han tomado, al parecer de los expertos de Oxford, muchas medidas, pues su índice es de apenas 16,67/100.

La herramienta creada por los expertos y estudiantes de la Universidad de Oxford es muy interesante, en la medida en que permite hacer comparaciones evaluativas de la situación mundial de la crisis sanitaria a la que nos enfrentamos.

Si de veras los decisores comienzan a tener en cuenta el índice creado por estos investigadores o, al menos, las medidas que ellos recomiendan como certeras, podría la matemática, una vez más, ayudar al mundo.

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