All for Joomla The Word of Web Design

Desde Cienfuegos a San Cristóbal y Nieves vuela un deseo: ¡Papi, cuídate mucho!


0607-cienfuegos.jpg

Liliana cumplió nueve años exactamente el día en que su papá, el licenciado en enfermería Ismael de Jesús Varela Martínez, partió a San Cristóbal y Nieves para auxiliar a la población de ese país a combatir la pandemia de COVID-19, y todavía le cuesta trabajo encontrar las palabras de aliento que vayan hasta su papi desde la barriada de Caonao, en la provincia de Cienfuegos.

Tiene la inquietud propia de la edad, pero si le mencionas al padre, se transforma buscando el refugio seguro en los brazos de su mamá, y solamente sonríe cuando, al tirarle una foto, le pido que ponga cara de “papi, te quiero mucho”, y entonces sí que se presta serena a esta especie de juego y accede a todas las instantáneas que incluyan una imagen de toda la familia.

Es la primera separación, dice la abuela Marta Herrera, pero ella sabe que su papá está haciendo algo bueno y todas las noches le pide que cure a muchas personas y que se cuide.

0607-cienfuegos2.jpg

“Mi yerno es muy consagrado a su trabajo, pero también muy amoroso con su familia”, subraya con el llanto en los ojos haciendo a un lado todo lo que se dice sobre las suegras.

En realidad, es difícil apartar las lágrimas de esta familia cada vez que se menciona el nombre de Ismael, y solo vi una sonrisa en el rostro de Zuleika Quintana Herrera al pedirle que contara su primer encuentro.

“Nos conocimos en el hospital Gustavo Aldereguía Lima cuando yo estaba estudiando enfermería y ya él trabajaba en terapia intermedia. Ahora, los dos estamos en la sala de Cardiología. Tenemos una relación de 18 años y yo gané un esposo maravilloso”, dice con ternura mientras su mirada busca en el infinito el rostro amado de su marido.

0607-cienfuegos4.jpg

Martha Lina Herrera (D) suegra de Ismael de Jesús Varela Martínez

La primera misión de Ismael fue a Venezuela, y cuando estaba por terminar ella tuvo a la niña, que solo conoció al volver.

“A su regreso nos sorprendimos, pues Liliana lo reconoció por las fotos que le enseñaba, pero luego tuvo una crisis de aceptación del nuevo miembro de la familia, hasta que pasaron los días y volvimos a estar unidos”, señala.

Ante el nuevo llamado, Ismael lo consultó con ellas, “y fue una decisión de los tres” recalca Zuleika, y si bien es dura la separación todos saben que va a regresar con la misión cumplida.

Claro que lo extrañan mucho, y a Zuleika cada noche se le estruja el corazón, pero al mismo tiempo sabe que todo va a salir bien y él regresará victorioso.
“Cuando hablamos por el teléfono de mi mamá le repito lo orgullosas que estamos y que le deseamos un excelente trabajo y que mantengan en alto el nombre de nuestro país”, comenta.

Enfermera, al fin y al cabo, Zuleika tiene un consejo más: Al pueblo de Cienfuegos y al de toda Cuba les pido por favor que cuiden de su familia y hagan de cada día una jornada mejor, consciente de que la salud es lo que más vale en la vida.

Ya en la despedida me acerco de nuevo a la esquiva Liliana y le pido permiso para hablar en nombre suyo, ella sonríe y acepta que incluya este mensaje como propio: ¡Papi, cuídate mucho!

0607-cienfuegos3.jpg

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio


Código de seguridad
Refescar