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  • Dediquémosle ahora al tema de las abreviaciones gráficas, grupo de palabras o expresiones representadas de forma simplificada y concisa surgidas en aras de la economía y rapidez en la escritura, donde se hallan las abreviaturas, las siglas, los acrónimos y los acortamientos.

  • Abrimos ahora esta sección con los llamados afijos, secuencias lingüísticas que se anteponen (prefijos), se posponen (sufijos) o insertan (infijos) en una palabra para modificar su significado.

  • Otros signos ortográficos auxiliares son el apóstrofo, la antilambda y el asterisco.

  • Se agrupan bajo la denominación de barras varios signos auxiliares que tienen en común estar constituidos por trazos rectos inclinados o verticales con respecto a la línea de escritura. Dependiendo de su forma se distinguen diversos tipos de barra: la barra propiamente dicha (/) –que es hoy la que más se emplea–, Ia barra doble (//), la barra inversa (\), la barra vertical o pleca (ǀ) y la doble barra vertical o pleca doble (ǀǀ). Hoy se emplea más como signo simple.

  • Tratemos ahora los últimos signos establecidos dentro de los de puntuación: los puntos suspensivos, formado por tres puntos consecutivos (…) –y solo tres–. La denominación de puntos suspensivos fue adoptada por la primera Ortografía (1741), al tiempo que se amplían las funciones del signo. Su nombre lo adquiere porque entre sus usos principales está el de dejar en suspenso el discurso. Deben aparecer siempre pegados a la palabra o el signo que los precede, y separados por un espacio de la palabra o el signo que les sigue. Si lo que prosigue es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos.

  • Al igual que otros signos, los de interrogación y exclamación son dobles, por lo que hay uno de apertura y otro de cierre. En idiomas como el inglés, el francés, el portugués, entre otros, solo se emplea el signo de cierre, que así era también en español, hasta que en la segunda edición de la Ortografía (1754) declarase preceptivo iniciar las preguntas con un signo de interrogación de apertura y terminarlas con el de cierre ya existente, al tiempo que se ordenaba lo mismo para los signos de admiración; pero tal adopción –con una gran carga subjetiva– especificaba que los signos al inicio solo eran necesarios en el caso de oraciones largas, no así cuando eran cortas.

  • Las comillas constituyen un signo de puntuación que adopta diferentes formas y nombres: comillas angulares, latinas o españolas (« »), inglesas (“ ”) y simples (‘ ʼ), y en ese orden es que deben aparecer. En textos impresos hay quienes emplean solo las inglesas, pese al inconveniente de disponer únicamente de las comillas simples de tener que volver a entrecomillar otras partes dentro de lo ya entrecomillado.

  • Los paréntesis son un signo delimitador de puntuación. En el español actual la voz paréntesisse refiere solo al signo doble de forma curva (), pero sus antecedentes medievales adoptaban otras formas.

  • Otro de los signos en los diversos textos, junto con el punto, la coma y el punto y coma, son los dos puntos, que completan ese grupo de signos genuinamente delimitadores.

  • Un signo que no se debe obviar, pese a que su aparición no es frecuente y tiene algunos detractores, es el punto y coma.

  • Otros usos que se exigen en el tratamiento de la coma:

  • Por ser la coma un signo presente en muy variados contextos y la variedad de usos que contempla, son múltiples las dificultades con las que se enfrenta. Es su función básica delimitar las unidades lingüísticas inferiores al enunciado. Se escribe pegada a la palabra y separada por un espacio de la palabra o signo que le sigue.

  • El punto se usa en contextos lingüísticos y no lingüísticos. En el primer caso su función principal como signo de puntuación es marcar el final de un enunciado de párrafo de un texto. Se escribe siempre sin separación del elemento que lo precede –sea una palabra, un número u otro signo– y separado por un espacio del elemento que le sigue.

  • Los signos ortográficos son todas aquellas marcas gráficas que, no siendo letras ni números, se emplean en los textos escritos para contribuir a su correcta lectura e interpretación.