Avanzar con la consulta más amplia posible; saber qué piensan los jóvenes —porque ellos harán las familias del futuro—; conocer qué opinan juristas y representantes de distintos sectores de la sociedad; que todo eso tribute a una propuesta robusta del nuevo Código de las Familias, la cual pueda ser analizada en la Asamblea Nacional del Poder Popular, y sobre la que, seguidamente, el pueblo exprese su sentir.