aeropuertojm

   Tras hacerse efectiva la reducción de vuelos de aerolíneas que operan en Cuba, provenientes de ocho países, en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana no descuidan los protocolos del Control Sanitario Internacional, como parte de las acciones para frenar la COVID-19 tras el repunte de casos en la nación y el mundo. 
   Ha disminuido la afluencia de personas, de 17 vuelos diarios aproximadamente nos mantenemos con cinco o seis; sin embargo, redoblamos el rigor de las medidas de protección, dijo a la Agencia Cubana de Noticias Odalis Martínez, jefa de la Terminal No.3, la única completamente operativa en el mayor aeródromo del país.
   Reconoció que se presta especial atención para que los viajeros permanezcan el menor tiempo posible dentro del recinto, un esfuerzo coordinado del sistema aeroportuario con otras instituciones, como Salud Pública.
   Milidza Ayllón Castañera, jefa de departamento de Control Sanitario Internacional de La Habana, comentó que se reforzaron las líneas de vigilancia epidemiológica, con la termometría en varios salones y la ubicación de médicos en el salón de la Aduana y en el área exterior del aeropuerto.
   Los pasajeros deben permanecer en centros de aislamiento hasta tener respuesta del segundo test PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) al quinto día, dijo Ayllón Castañera.
   A su llegada al aeropuerto José Martí, los viajeros presentan su certificado de PCR negativo y se les toma la muestra del primer examen PCR que deben realizarse en suelo cubano.
   En todas las áreas de la Terminal No. 3 existen espacios con termometría, soluciones alcohólicas para la desinfección de las manos y pies, además de carteles que fijan la distancia a conservar y el uso obligatorio de mascarilla, como las medidas elementales para cortar la transmisión del virus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19. (Daniella Pérez Muñoa, ACN)