aislamientoinst   La mayor de las Antillas retomó el aislamiento institucional de todos los viajeros internacionales que arriben al país, como medida para enfrentar la compleja situación epidemiológica que actualmente vive la nación.

    Tal como acordó en días precedentes el Gobierno cubano, a partir del sábado 6 de febrero volvió a entronizar ese sistema, tras varias jornadas para acondicionar espacios e instalaciones, alistadas en breve plazo en todas las provincias.

   Cortar caminos a la COVID-19 sigue siendo uno de los principales retos del momento, máxime cuando las mayores cifras de contagios desde hace semanas se manifiestan a partir de casos autóctonos, lo que ha hecho crecer considerablemente la tasa de incidencia por cada 100 000 habitantes.

   Cuba puso así en práctica una nueva medida sanitaria contra la propagación del virus que involucra restricciones a los viajes: cinco noches de aislamiento obligatorio que debe ser cumplido en una habitación de hotel, a costo del huésped. Rige para cubanos residentes en el exterior y extranjeros que no formen parte de un grupo turístico.

   Los pasajeros deben arribar con un test PCR negativo realizado hasta 72 horas antes de volar, y deberán realizarse otro test en el Aeropuerto de La Habana, cuyo resultado estará unos tres días después, mientras las personas están alojadas en cuarentena.

   Los paquetes incluyen cinco noches de alojamiento -en habitaciones sencillas o dobles-, traslado desde el aeropuerto en buses climatizados y tres comidas diarias: desayuno, almuerzo y cena.
   Los huéspedes deben cumplir aislamiento en los aposentos, y no pueden circular por las instalaciones del hospedaje donde se alojen.

Aclaró que los residentes en Cuba se alojan en instituciones definidas por los gobiernos provinciales y en el caso de extranjeros y cubanos residentes en el exterior, pueden adquirir un paquete turístico en las instalaciones hoteleras previamente definidas para ese fin. (Luz Marina Fornieles, ACN)