Moncar

La Habana, 3 abr (ACN) En la Empresa de Servicios y Comercialización de Equipos Automotores y de Manipulación de Cargas (Moncar), ubicada en Marianao, el proceso de Ordenamiento monetario ha motivado a sus directivos y trabajadores a buscar el máximo de eficiencia y eficacia, pero con un traje a la medida que también rompa los nudos productivos.

Esta entidad de la Industria Sideromecánica tiene tres Unidades Empresariales de Base (UEB): una en la capital, otra en Villa Clara y una tercera en Santiago de Cuba, para respectivamente atender el occidente, centro y oriente del país, y se dedica a la fabricación, comercialización, puesta en marcha y asistencia técnica de los montacargas cubanos, incluido su alquiler, y de equipos similares importados, entre otras misiones.

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De la creatividad, ingenio y laboriosidad de sus técnicos y operarios depende la vitalidad de medios de carga, izaje y de transporte utilizados en las operaciones de la cadena puerto-transporte-economía interna, en aeropuertos, frigoríficos y almacenes, por citar algunos, sin olvidar que su producto estrella es el montacargas de 2,5 toneladas tanto diésel como eléctrico.

Dayron Jáuregui Ricardo y Armando Castellano Padrón, directores de Capital Humano y Económico, respectivamente, explicaron a la Agencia Cubana de Noticias que como parte de las medidas organizativas con vistas a implementar allí el proceso de Ordenamiento monetario se creó una comisión que condujera las acciones, entre estas, lo referente a la reforma salarial, por ser uno de los procesos de mayor impacto y urgencia al abarcar el incremento mínimo del salario y el reordenamiento de los grupos de complejidades.

De manera urgente hubo que actualizar y adecuar las plantillas de cargo y su aprobación, de acuerdo con la Resolución 29 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, lo cual conllevó diseñar un procedimiento para esas utilidades, un traje a la medida o sistema que motivara al aporte individual en correspondencia con la referida norma legal, sin copiar modelos de otras entidades.

Cuentan que un segundo paso fue la discusión con los trabajadores, brigada por brigada de lo que se pretendía hacer, de manera que se pudiesen esclarecer las dudas y respuestas; sin olvidar el alcance nacional de la entidad, por lo cual a través de videoconferencias se les ofreció información también a los directivos y trabajadores de las restantes UEB, las de Villa Clara y Santiago de Cuba.

De estas asambleas salió "un banco de problemas", de planteamientos, dudas e ideas de cómo implementar la Resolución 29 y a su vez cómo utilizar las utilidades.

Hoy la empresa, de una plantilla de 298 puestos tiene 189 trabajadores, incluidos personal operario y de servicios, de ellos el 87 por ciento entre el grupo salarial II y VIII, el cual fue el que más inquietudes generó porque incluía salarios mínimos de 2960 pesos. Se planteó que esa distribución monetaria se invirtiese, o tuviera una mejor distribución en las utilidades, señalan los directivos.

Objetivos de las discusiones fueron lograr identificar indicadores tangibles y medibles en cada una de las actividades de las brigadas y que después permitiesen distribuir el aporte individualmente.

Fue un éxito en ese sentido porque por primera vez se buscaba de manera consensuada un criterio que unificara el criterio de la mayoría de los trabajadores de Moncar, advierte Emil Meléndez Marín, especialista principal de Capital Humano y secretario del Partido Comunista de Cuba allí.

Se valoró que a partir de las órdenes de servicios se distribuyeran las utilidades de manera justa, en alusión a las solicitudes de mantenimiento, inspección, diagnóstico, reparación, reacondicionamiento, remotorización, chapistería, pintura, montaje y puesta en marcha de los equipos de manipulación de cargas y ligeros, así como sus partes y piezas.

Este proceso duró todo enero y parte de febrero; y como nunca antes hemos visto trabajadores, entre ellos jóvenes, preocupados -y ocupados- por su superación o capacitación, que han traído al centro nuevos clientes potenciales, que han sugerido revisar la plantilla de su área pues consideran que con menos operarios se pueden cumplir los planes y que hasta han preguntado cómo anda el asunto de las cuentas por cobrar y pagar, explicó Meléndez Marín.

Subrayó que hubo planteamientos sobre asuntos pendientes de solución desde hacía años por razones diversas, y había que entender que ahora el país nos daba las herramientas necesarias para nosotros mismos idear cómo distribuir las utilidades, para dejar de ser simples administradores de recursos y convertirnos en verdaderos empresarios.

Un impacto de la Tarea Ordenamiento en Moncar se evidencia en que si al cierre de noviembre de 2020 el salario medio era de 1013 pesos, más bien 1718 si sumamos la estimulación en CUC y el estipendio alimenticio, ahora en febrero ascendió a 3611 pesos, es decir, 2,1 veces más en relación con esa fecha, señaló el director de Capital Humano.

Jáuregui Ricardo aclara que a raíz del arribo de la epidemia al país, de marzo a mayo de 2020 hubo que cerrar un grupo de servicios y solo se mantuvieron abiertos los básicos, los de asistencia técnica al sector de la salud y de la alimentación, pero de manera muy limitada.

Fue un año atípico y en el último trimestre solo con el arribo de las piezas y partes contratadas logramos revitalizar un poco la producción, y eso ayudó a que a finales de año aumentara el salario, pues con la COVID-19 se retrasaron las importaciones.

Castellanos Padrón abunda en que en 2020 "no solo sentimos el impacto de la COVID-19 sino también el del bloqueo, pues teníamos un plan de casi 36 millones de pesos y por esa causa tuvimos que modificarlo o ajustarlo a 26 millones".

De un plan anual de fabricación (ensamblaje) de 96 montacargas, solo pudieron concluir 70, señalan, en tanto el mercado chino es el principal proveedor de las piezas y repuestos.

El 95 por ciento de los componentes del montacargas cubano es importado, pues en el país no tenemos quien nos fabrique, por ejemplo, un motor para ese equipo, aclaran los directivos.

Solo fabrican el chasis y el capó y no se logra producir todavía esas unidades motrices con la especificación técnica de motores que, en el caso de los montacargas eléctricos, es más complicado aún.

A través del Ministerio de Economía y Planificación y de otros organismos han logrado cierta homogenización de las marcas y modelos; un problema serio en Cuba años atrás, y que ahora permite mantener la sostenibilidad del servicio.

Castellanos Padrón señala que este año ha mejorado la relación con las entidades a partir de la descentralización que ha hecho el país, al permitirle a los OSDE y empresas flexibilizar su autonomía, darles facultades en el financiamiento.

En su opinión, un alto porcentaje de la Tarea Ordenamiento ha estado en descentralizar esos nudos productivos, y eso ha sido un paso de avance porque el país está pidiendo que los directores de empresas seamos empresarios y si seguíamos con trabas nuca lo lograríamos, acotó.

Ello deviene un paso de avance pero también un reto no solo por la responsabilidad, sino porque entraña aprender a negociar, a gestionar, a abrirnos camino nosotros mismos, a nuestro mercado y eso es muy importante y muy bueno, advierte el director Económico de Moncar.

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